De hecho, pese a que el estudio (que se elabora cada cuatro años), muestra que hay 16 millones menos de niños trabajadores que en la última edición, publicada en 2013, y 100 millones menos que en el 2.000, la evolución muestra que la reducción es cada vez menor y sus responsables creen difícil cumplir el objetivo de erradicar el trabajo infantil en 2025.




