Según datos de la Organización Mundial de la Salud, más de 300 millones de personas sufren depresión y nos enfrentamos ante un vertiginoso crecimiento de la enfermedad. Tanto es así que la cifra ha aumentado un 18% en los últimos diez años. Y, lo que es peor, más de la mitad de los pacientes no reciben un tratamiento adecuado debido al estigma que aún pervive alrededor de ella.





