Métodos para dormir bien

Estoy exhausta. ¿Tú no? Para un artículo sobre cómo Silicon Valley y otros innovadores han aceptado el reto de la falta de sueño (un mercado con un valor de 32 millones de dólares que alguna vez estuvo ocupado sobre todo por compañías farmacéuticas y fabricantes de colchones), probé algunos de los cientos de dispositivos, aplicaciones, podcasts y otras invenciones dedicadas a un buen descanso.

Hagan juego, muchachos

“Dame PIN”. La frase se pronuncia como un salvoconducto. La repiten, a modo de saludo, los que van a apostar a un local de Moncloa muy cerca de Ciudad Universitaria. Es un hormiguero de estudiantes. El chico que ha preguntado por el PIN es un universitario seriecito. Son las siete de la tarde y acaba de salir de clase. Aquí nadie enseña el DNI para entrar, pero sí para poder meter dinero en las máquinas que registran las apuestas.

Así me convertí en anoréxica, así salí de la enfermedad

El siglo XXI ha nacido con una nueva pandemia para occidente. Mientras en África continúan las enfermedades erradicadas por la medicina europea décadas atrás, el mundo del capital se enfrenta al monstruo de sus exigencias. Millones de jóvenes silenciadas y, también silenciados, representan el rostro de la anorexia. No son niños bien con intereses superficiales. Se trata principalmente de mujeres, y cada vez más hombres, con una inteligencia, generalmente elevada que viven el horror generado por las frustraciones del primer mundo.

Cada vez más hospitales cuentan con unidades específicas para adolescentes

La etapa adolescente es ese tiempo en el que ya no se es un niño, pero tampoco un adulto. El momento en el que el cuerpo experimenta cambios y se empiezan a tener problemas más serios. Por sus características, en algunos hospitales han empezado a poner en marcha unidades dedicadas exclusivamente a los adolescentes. Es el caso del Hospital de La Paz de Madrid, que cuenta con ella desde el año 2007, y que en 2012 se transformó en un área multidisciplinar. Desde entonces, sus responsables han visto cómo se duplicaba el número de casos de menores que acuden y con patologías cada vez más complejas. Constatan que han aumentado las consultas relacionadas con las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), por abuso, adicciones o acceso a la información inadecuada para la edad. Se incrementan también los problemas derivados por ciberacoso escolar o violencia de género, los relacionados con la seguridad e internet y el uso excesivo de las TIC que provoca trastornos del sueño.