Las campañas contra el consumo de alcohol no acaban de cuajar entre los adolescentes. El problema es tan grave que sólo en Madrid capital el Samur atiende 400 menores cada año por intoxicación etílica. Nuevas formas creadas para beber compulsivamente, como la ‘borrachorexia’, el ‘tampodka’ y el ‘eyeballing’ están haciendo saltar las alarmas.





