“La edad mínima que debería pactarse para usar un móvil son los 14 años”

Los teléfonos móviles, que permiten estar conectado a la red las 24 horas del día, cada vez llegan antes a manos de nuestros hijos. Pero esto no debería ocurrir de cualquier manera. Padres y menores deberían pactar sus concidiones de uso. Es más, según el juez de menores Emilio Calatayud, “es crucial que las autoridades trabajen por un pacto de uso de los dispositivos para los menores y, para todos, recuperar el sentido común. El acceso a la red es algo muy bueno pero también muy peligroso”, advierte.

“No controlar a nuestros hijos en internet es como conducir sin cinturón”

Los datos demuestran que muchos padres demuestran que viven en la ignorancia en relación con la seguridad en internet de sus hijos, cuando todos los expertos advierten que debería ser una prioridad. Así, más de la mitad de los padres autoriza a los menores a usar Messenger, WhatsApp y a navegar por Internet sin mediar supervisión alguna. Apenas un 54% de ellos habla con sus hijos sobre las posibles consecuencias negativas de que visiten páginas inadecuadas en Internet, y poco más de un tercio comprueba el perfil que tiene su hijo en las redes sociales, qué amigos añade a su red social o a qué grupos pertenece. Estos son sólo algunos de los datos que arroja un reciente estudio sobre hábitos de uso y seguridad de Internet de menores y jóvenes en España realizado por la Secretaría de Estado de Seguridad, y en los que Miguel Rego, director general del Instituto Nacional de Ciberseguridad –INCIBE—, no deja de insistir.

Ser padre a través de las redes sociales

No son nativos digitales, como sus hijos, pero los padres también saben aprovechar la tecnología en su beneficio. De hecho, ya son muchos los que utilizan las redes sociales para conseguir un mayor conocimiento del entorno de sus chicos. “Los padres utilizan las redes, sobre todo, para informarse sobre las actividades, eventos… del colegio donde van sus chicos. Y también para conocer nuevas tendencias educativas o novedades de todo tipo que luego intentan implementar en el centro”, explica María Bretón, consultora de márketing digital.

“Yo creo que a quien se lo tendrían que prohibir es a los profesores”

Los profesores tienen claro que los teléfonos móviles no deben estar en el aula, pero ¿están los padres concienciados de que es una distracción para sus hijos? Todos los consultados aseguran que sus pequeños no tienen estos dispositivos, y cuando se plantean esta cuestión como un debate para el futuro próximo, la mayoría están de acuerdo en que se regule el uso de los teléfonos en las aulas para los estudiantes más mayores, pero no que se prohiba.