Es innegable que Internet ha cambiado la manera en que nos comunicamos, relacionamos y aprendemos. Ya no vivimos ni trabajamos del mismo modo que años atrás. El acceso a la información global es un avance extraordinario para todos y necesario en la formación de los niños, aunque también trae consigo aspectos más oscuros como la adicción a la red, siendo el conjunto más vulnerable el de los jóvenes.





