Está empezando a ser bastante común la imagen de adolescentes con las cabezas agachadas mirando la pantalla del móvil. No importa si están en una reunión de amigos, en una comida familiar o en los pasillos del instituto entre clase y clase. Las nuevas tecnologías nos facilitan mucho la vida, nos permiten contactar fácilmente con otras personas, pero también generan adicción. El término utilizado en estos casos es “nomofobia”.





