Muchos padres se sienten atemorizados al ver a sus hijos crecer y llegar a la adolescencia por todas las informaciones sobre los peligros que acechan a esta etapa de la vida: drogas, malas compañías, alcohol… Tanto es así que algunos padres confiesan que preferirían que sus hijos no crecieran y se mantuvieran siempre en la primera etapa de la infancia.





