La calidad de la educación en España ha sido uno de los motivos que ha frenado a muchas familias inmigrantes desempleadas a retornar a su país. Pero la precariedad es insostenible y por primera vez la cifra de escolares extranjeros ha bajado. En el pasado curso los estudiantes extranjeros no universitarios disminuyeron un 3,3% respecto al anterior (26.000 menos). De representar el 10,1% del total hace cinco años se ha pasado al 9,1% en la actualidad.





