Es una queja muy habitual en padres con niños a partir de seis años. La cantidad de deberes que los profesores les envían a casa. Niños con siete años que, tras terminar una jornada que comenzó, en el mejor de los casos, antes de las 8 de la mañana, se prolonga con más trabajo intelectual a partir de las seis de la tarde. ¿Qué consecuencias tiene para los niños hacer deberes? ¿Es bueno o es malo? ¿Aporta algo beneficioso para su educación? ¿Y para su salud?





