El traslado de uno de los progenitores a otra ciudad o, cada vez más frecuentemente, a otro país genera unos problemas tremendos para las relaciones entre padres e hijos pero, en muchas ocasiones, es inevitable.


El traslado de uno de los progenitores a otra ciudad o, cada vez más frecuentemente, a otro país genera unos problemas tremendos para las relaciones entre padres e hijos pero, en muchas ocasiones, es inevitable.

El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia que fija doctrina para un reparto equitativo entre progenitores separados de cargas del régimen de visitas a los hijos cuando residen en localidades muy distantes, que establece que ambos realicen los traslados y no solo el que no es custodio.

Ha entrado en vigor el real decreto que requiere el consentimiento expreso de los dos padres —hasta ahora solo era necesario con uno— para que la policía expida un pasaporte a un menor de edad (hasta los 18 años), para tratar de evitar así posibles problemas de sustracción de menores por parte de uno de los cónyuges.

Artículo de investigación sobre las consecuencias del divorcio de los padres en los hijos a largo plazo, especialmente en el nivel educativo que se alcanza.

Una ruptura va mucho más allá de la pareja. Los hijos, las víctimas silenciadas, son a menudo los más perjudicados por una situación que, en la mayoría de las ocasiones, genera un entorno de violencia.

La cifra de demandas de separación y divorcio ascendió a 34.583 en el primer trimestre del año, un 11,3% respecto del mismo periodo del año pasado, según la estadística de disoluciones matrimoniales difundida este lunes por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).