Por qué decimos niños cuando queremos decir dinero

En los despachos que se dedican al derecho de familia, en la mayoría de los casos, se empieza hablando de “niños” y se acaba hablando de “dinero”. Las frases “que se lo quede todo yo solo quiero a mis hijos”, “a mis hijos nunca les faltara nada”, “lo único que me importa son mis hijos”, etc… son muy habituales. Lástima que no las grabemos; nos sorprendería escuchar cual es el centro de la discusión tres meses después.

Nuestros hijos no son negociables

El autor propone una reflexión desde la urgencia y necesidad de las parejas que afrontan procesos de separación. Están aumentando las demandas de personas que no están a gusto en su situación de pareja y deciden dar este paso que es extinguir la convivencia común, tanto si está vinculada a un contrato como si no. Este acto, en principio, responde a la decisión de dos adultos, o de uno de ellos, que considera que la vida en pareja no resulta satisfactoria ni feliz. Hasta aquí bien, pero qué pasa cuando hay hijos menores.

Aumentan los procesos de divorcio y custodia y alimentos de hijos

Las demandas de divorcio y de disolución matrimonial siguieron aumentando en el segundo trimestre de 2014 -un 2,8% y un 2,4%, respectivamente-, al igual que los procesos relacionados con la guardia, custodia y alimentos de hijos no matrimoniales -un 13%-. Según los últimos datos proporcionados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el número de demandas de disolución matrimonial iniciadas entre el 1 de abril y el 30 de junio experimentó un incremento del 2,4 respecto al mismo periodo del año anterior.

“Hemos aprendido a hablar sin discutir por nuestro hijo”

La mediación familiar como alternativa a la vía judicial se está convirtiendo en uno de los procesos más demandados por las familias a la hora de resolver conflictos. Desde una ruptura de pareja o el reparto de una herencia entre hermanos, hasta cualquier otra cuestión en la que entren en disputa miembros de una misma familia.

Las dificultades de crecer con padres separados

Los expertos coinciden al afirmar que las separaciones de los padres siempre traen consecuencias psicológicas a los hijos. Muchas veces la continuidad de la pareja no es posible porque perjudicaría más que el hecho de que sigan juntos. Cuando no queda otro remedio, o es la solución menos mala, los expertos coinciden en defender unas pautas concretas para evitar el sufrimiento de los menores todo lo que sea posible. El psiquiatra Paulino Castells publica el libro ‘Crecer con padres separados’, donde hace un repaso a todo lo que concierne a la separación y a los niños.