Hoy en día, la vida laboral de cada uno de los miembros de la pareja o del hogar termina absorbiendo la personal y, en consecuencia, también la de la familia. Más aún en vacaciones, que los niños no tienen colegio ni actividades extraescolares. Si esto no se evita, las discusiones y el estrés se pueden apoderar del ambiente familiar alejándolo mucho de la idea de felicidad.





