En algo nos hemos equivocado

Hace días una vecina, profesora de un colegio público, me comentaba apesadumbrada que una alumna suya del segundo ciclo de la ESO la había llamado cabrona por quitarle un papel que le había pasado la compañera mientras explicaba en clase, al escucharlo la docente le pidió que rectificase y esta no lo hizo, luego ante su tutor negó dicho insulto dejando a la profesora como mentirosa.

“¡Me lo pido! ¡Me lo pido! ¡Me lo pido!”

Escribir la carta de los Reyes Magos no es tarea fácil para los niños: “¡Me lo pido! ¡Me los pido! ¡Me lo pido!”. Tienen tantas opciones ante sus ojos que decidirse por unos cuantos juguetes y descartar otros, se convierte en una labor muy complicada.