La pobreza infantil es todavía un punto débil para España. En 2016, un 29,7% de los niños en España estaba en riesgo de pobreza. En 2017, según los indicadores de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, este porcentaje ha descendido al 28,1%, un significativo 1,8% menos. Lo cual revela una tendencia positiva de la que hay que alegrarse.





