En los despachos que se dedican al derecho de familia, en la mayoría de los casos, se empieza hablando de “niños” y se acaba hablando de “dinero”. Las frases “que se lo quede todo yo solo quiero a mis hijos”, “a mis hijos nunca les faltara nada”, “lo único que me importa son mis hijos”, etc… son muy habituales. Lástima que no las grabemos; nos sorprendería escuchar cual es el centro de la discusión tres meses después.
Por qué decimos niños cuando queremos decir dinero

Tenemos que huir de fórmulas para todos y adaptarlas a lo que verdaderamente sea mejor para los niños.
Fuente: Luis Zarraluqui - El Mundo, 20 de otubre 2014.
Fuente: Luis Zarraluqui - El Mundo, 20 de otubre 2014.