Hoy se ha difuminado esa autoridad, intrínseca a la propia naturaleza humana, y que debe residir siempre en los padres. Se trata solo de acordarse de lo que significaba la palabra “no” dicha por un padre o una madre a su hijo cuando éramos nosotros mismos (los de cuarenta o cincuenta años), los que la escuchábamos.
El olvidado no

"Hoy el capricho ya no es tal, sino una petición de debatir."
Fuente: Wilson Jones - La Región, 21 de julio 2014.
Fuente: Wilson Jones - La Región, 21 de julio 2014.