Mientras que cuando trabajas para otros es más fácil salir por la puerta y olvidarte de la empresa, cuando una persona emprende, aparte del riesgo profesional y económico, hay ocasiones en que se trabaja 24 horas al día, se diluye la diferencia entre casa y trabajo, o se tienen reuniones durante el fin de semana. Todo esto afecta en una doble dirección: puede perjudicar la vida personal, familiar y social, y al mismo tiempo, puede suponer un problema para el rendimiento profesional.
Cómo tener familia, montar un negocio y no morir en el intento

"Hay que garantizar unos puntos clave que permitan salir adelante como emprendedor y como pareja, padre o madre."
Fuente: Patricia Clarín - Negocios, 6 de julio 2014.
Fuente: Patricia Clarín - Negocios, 6 de julio 2014.