Los profesores encuentran cada vez más alumnos diagnosticados con una depresión. Estos jóvenes sufren y además tienen dificultades para poder seguir el ritmo de las clases. Con frecuencia la medicación les produce insomnio o al revés, somnolencia.
¿Cómo pueden los profesores ayudar a los jóvenes con depresión?

Su llamada “enfermedad incurable” es en realidad la expresión máxima de la vulnerabilidad por una pérdida, el dolor o la ausencia.
Fuente: Anna Pagès - La Vanguardia, 15 de diciembre de 2017.
Fuente: Anna Pagès - La Vanguardia, 15 de diciembre de 2017.