El autor propone una reflexión desde la urgencia y necesidad de las parejas que afrontan procesos de separación. Están aumentando las demandas de personas que no están a gusto en su situación de pareja y deciden dar este paso que es extinguir la convivencia común, tanto si está vinculada a un contrato como si no. Este acto, en principio, responde a la decisión de dos adultos, o de uno de ellos, que considera que la vida en pareja no resulta satisfactoria ni feliz. Hasta aquí bien, pero qué pasa cuando hay hijos menores.
Nuestros hijos no son negociables

Basta ya de tratar a los hijos e hijas como mercancía y de no entender que una cuota de manutención no es optativa.
Fuente: Catalina Fuster - Lanza, 15 de octubre 2014.
Fuente: Catalina Fuster - Lanza, 15 de octubre 2014.