¿Niños incorregibles o padres a corregir?

He visto muchos padres agobiados y confundidos debido en gran parte a que nadie les ha enseñado “a ser padres”.

Fuente: Federico Martinón Sánchez - Faro de Vigo, 26 de enero 2014.

Las desgracias de los niños alcanzan más a los desamparados pero también a los ricos. Cuando no hay solución, cuando la ayuda no llega o es insuficiente, el infortunio de los primeros termina en ostentosos cofres blancos y la de los segundos en sencillas cajas de pino o directamente en la tierra. Si alguien les manda flores -que deberían ser blancas como su pureza-, los más favorecidos suelen recibirlas, pero casi nunca sucede con los desafortunados, porque sus entierros son breves o no llegan ni a producirse.




Recibe nuestras publicaciones