Argüía Platón que hay dos excesos igualmente perniciosos que deben evitarse a la hora de educar a la juventud: la excesiva severidad y la excesiva dulzura. No obstante, ese anhelado término medio de firmeza y ternura a partes iguales, sin enfatizar ninguna de las dos por encima de la otra, parece cada vez más difícil de alcanzar.
¿La educación nórdica es la mejor del mundo o se trata más bien de un gran error?

El psiquiatra David Eberhard analiza la evolución de la educación y concluye que la falta de normas no es buena.
Fuente: M. Jiménez Serrano - El Confidencial, 19 de noviembre 2013.
Fuente: M. Jiménez Serrano - El Confidencial, 19 de noviembre 2013.