Convertirse en madre supuso una revolución para Olga Rada. Tenía 33 años cuando tuvo a su primer hijo y convirtió en prioridad su rol de madre. Quería aportarle todo lo que pudiera, aprender a escucharle y sacar lo mejor de él, afirma. Cuatro años después y, a la espera de su segundo hijo, buscó la ayuda profesional de un viejo conocido, el coach Juan Carlos Arrese, que se había especializado en la relación de padres e hijos.
El coaching para padres insatisfechos gana adeptos

Esta ayuda profesional invita a reflexionar sobre los recursos propios que los padres tienen. [Foto:HA-Marta Jara]
Fuente: Linda Ontiveros - Heraldo, 26 de octubre 2013
Fuente: Linda Ontiveros - Heraldo, 26 de octubre 2013