Es algo que todas las madres del mundo ya sabíamos, sabemos que existe algo especial, invisible, que nos une a nuestros hijos por y para siempre. Algo que nada ni nadie puede compartir por más que algunos se obcequen en negarlo, igualando al cien por cien el papel materno y paterno. No, no somos iguales. En este caso somos infinitamente superiores, porque la maternidad es algo trascendente, mágico, que ellos no pueden compartir.
El cerebro maternal

"Nuestro cerebro se transforma cuando nos quedamos embarazadas, cambian sus estructuras cuando somos madres."
Fuente: Isabel Menéndez Benavente - La Nueva España, 4 de mayo 2013.
Fuente: Isabel Menéndez Benavente - La Nueva España, 4 de mayo 2013.